26.10.08

Night Train Express.


De un brillante color cereza, en principio se trata de un "vino de manzana y sabores naturales", o eso reza la etiqueta cuando se comercializa en los países de habla hispana. Esta bebida se hizo famosa internacionalmente gracias al uso que hacían de ella los Guns 'n' Roses en el 86 mientras preparaban su álbum debut "Appetite for Destruction". Recordemos que en aquellos tiempos los Guns estaban tiradísimos, compartían los cinco una habitación cochambrosa y se alimentaban de galletas y tabaco. Su presupuesto para alcohol solo les permitía tirar de este bebedizo, propio de mendigos y gentuza, a un dolar la botella. De ahí el tema homónimo en ese disco:



Apenas media botella de este elixir era capaz de tumbar a estos aguerridos rockeros, curtidos en el consumo de heroína (y casi de cualquier cosa que pasara por sus manos). En pro de la investigación científica, servidores de ustedes se calzaron hace unos días una botella de este tren nocturno hacia el infierno para descubrir las propiedades de esta bebida (no solo, creemos) alcohólica, por cortesía de Rubenchi, que nos ha traído unas cuantas directamente desde la República Dominicana, donde todavía se comercializa como solución a los botellones adolescentes (en E.E.U.U. es ya casi imposible de conseguir y la casa que lo comercializa ni siquiera lo menciona en su página web).

Lo que está claro es que lo de los "sabores naturales" tiene bastante miga, y ahí debe residir su efecto más allá de lo puramente etílico. El primer chupito ya te pone en órbita estimulante geoestacionaria antes de llegar al estómago. Su potencia y efecto varía en función de la capacidad de sugestión del sujeto, pero viene a ser un excitante para la mente y un relajante corporal, lo que puede hacerte perder la capacidad del habla (vaderetrocordero) o la del ridículo (el meister). Se rebaja con el consumo de alcoholes de baja graduación (cerveza), pero un trago viene a durarte unos quince minutos. A partir de ahí hay que repetir para mantener el estado de euforia, risa floja, o calma chicha cerebral, empezando entonces el contenido alcohólico a predominar sobre el estimulante hasta llegar a la clásica moña brutal. Su resaca es bastante jodida, sobre todo a nivel jaqueca. Un consejo: mantened el inodoro a la vista, puede producir un ataque de mierda súbito y fulminante en la primera toma.

En nuestro caso son las autoridades sanitarias de Ecuador (dudamos que las europeas hicieran lo mismo) las que permiten su consumo, advirtiendo en la etiqueta, eso sí, que "su consumo excesivo limita su capacidad de conducir y operar maquinarias, puede causar daños a su salud y perjudicar a su familia".

¡Buen viaje nocturno!

7.10.08

Pasatiempos Psicóticos I

Material:

-Un ejemplar de 'La Biblia'.
-Una copia del 'White Album' de The Beatles.

Número de jugadores:

-Entre 1 y 5.

Procedimiento:

-Abrir 'La Biblia' por el capítulo 9 del 'Libro de las Revelaciones'.
-Pinchar 'Revolution #9' del 'White Album'.

Objetivo del juego:

-El jugador tiene que establecer el mayor número posible de conexiones entre el texto y la música.
-No es obligatorio aportar ninguna prueba de peso para reforzar las hipótesis que se formulen.

Ganador del juego:

-El jugador que antes consiga enunciar una teoría apocalíptica mínimamente consistente será coronado como Quinto Ángel del Apocalipsis, ganando así la llave del Pozo Sin Fondo.

9.9.08

El ciclón está en el barrio

Todos sabemos que cualquier manifestación cultural sufre de contar entre sus filas con autores o seguidores que se lo toman demasiado en serio. El rock no sólo es una excepción, lamentablemente es un paradigma. Ahí tenéis sino a los muerte-al-falso-metal Manowar, firmando sus contratos discográficos con sangre cuando para su fundador, Ross the Boss, de los Dictators, la banda era un homenaje autoparódico al heavy metal que se le fue de las manos. O mejor aún, el Inner Circle. Afortunadamente en este país abundan los grupos que se acercan al rock con mejor humor (así a bote pronto me vienen a la cabeza bandas como los Mojinos, Gigatrón, los Petersellers, Lujuria, Mamá Ladilla...) Pero nadie desde los buenos viejos tiempos de Siniestro Total logran un resultado tan gorila, tan cercano al espíritu de Spinal Tap y tan freak-fan rockero como Motociclón.


Como ellos mismos publican en su myspace, Motociclón son "cuatro cerdopollinos madrileños en el otoño de sus vidas que se dedican a jevimetalizar el punk rock a su puta brundi". Han publicado un EP de cuatro temas, ‘Somosdelrock’, un LP en 2007, ‘Himnos de Extrarradio’, otro en 2009, 'Costras y Tachuelas' y un último larga duración este mismo año, 'Gentuza', a cual más tronchante. La letra de su hit ‘Crapulismo’ empieza con un “me castigo el chorizal antes de salir de fies” absolutamente impagable, por no hablar de otras proclamas como “¿Era necesaria la violencia en el rock?”. Su vocalista Robértez es un animal (nunca mejor dicho) escénico que tan pronto compone un tema inspirado en la película 'The Warriors' (de la que también hablaremos en este blog) como colabora con Radio Vallekas y el webcine Mordor Sonoro entrevistando a los Midnight Travellers o aparece en Veredicto Final de Antena 3 denunciando a su colega por no regarle las plantas. Y es que, si tú también eres del rock, Robértez no dudará en dejarte las llaves de su casa.



La banda es la punta del iceberg de una escena madrileña cuya propuesta se mueve entre los homenajes a iconos de la cultura rockera y la proliferación (ya era hora) de bandas femeninas que está empezando a despuntar y en la que todos tocan con todos, sobre todo en las fiestas de cumpleaños de Robértez. Hemos perdido la cuenta de los grupos con los que ha tocado la armónica: Sin City Six, Caskarrabias, Los Chicos, Bummer, Capitán Entresijos, Desastre, Los Bastardos, Las Culebras, Sweet Saliva, Las Veccias, Fumestones... El último corte de 'Himnos de Extrarradio' cuenta además con la colaboración de uno de los colegas de la banda, Carlos Halford, vocalista de Halford Experience, un grupo clon de los Judas Priest, marcándose lo que ya se conoce como la halforada.



En efecto, habéis oído bien. Carlos Halford se atreve con la canción del anuncio de la colonia Eau Jeune, que en realidad es una versión del 'Many Rivers To Cross' de Jimmy Cliff. Un vocalista blanco de metal patrio cantando por soul del más negroide. Esto sí que es fusión, señora.

Disfruten el temazo.